25.9.10

(Des)bloqueo de escritor

Se dice que todo escritor pasa por momentos en donde la musa no llega, la inspiración los abandona y se quedan helados delante de la hoja en blanco. Yo no venía escribiendo por cuatro años. Para ser más exacta, dejé de escribir cuando llegué a Estados Unidos. ¿Por qué? No sé decir, pero puedo intentar explicar: quizá fue la distancia, la soledad, la falta de libertad (auto)... Despegarme de Buenos Aires para mí fue como abandonar la inspiración por decisión propia. Mi Buenos Aires querido, aunque odiado a la vez, me traía siempre un sabor diferente, un sabor que hasta ahora no he encontrado en California. No quiero decir que estoy infeliz ni nada de eso, simplemente que cuando se trata de escribir, todavía mi mente y corazón se inclinan a Argentina. No escribí por cuatro años. Hice alguna que otra poesía de amor, pero no estaba escribiendo nada de ficción. Hasta hace unas semanas. De pronto algunas ideas se amontonaron en mi mente y me dije: tengo que dejar la vagancia y sentarme a escribir. No importa que la historia sea mala, cursi o mal escrita, voy a escribir. Empecé a moldear una historia que ocurrió en Los Angeles. Cuando yo vivía en Hollywood trabajaba con gente hostil, pero conseguí un segundo trabajo part time en un restaurante argentino y ahí conocí a Luis, el dueño, David, un español, Lola, una venezolana (que viajó a Argentina por mi casamiento) y a Marco, un mexicano de rastas. Ellos fueron un oasis en el desierto, en medio de la tormenta de arena y soledad en la que me encontraba (esto fue antes de encontrar a quien es hoy mi marido). Mi miedo era no poder hacer diálogos creativos, pero cuanto más escribí, más fluyeron las cosas. La novelita está casi terminada, y estoy feliz de poder compartir este progreso. La solución era seguir y seguir escribiendo. Ahora empecé con una serie de aventuras para adolescentes y me siento bien con las ideas que surgen. No quiero alardear que soy escritora ni nada, simplemente hago caso a un impulso que me ordena escribir. Si es bueno o no, quizá alguien lo sepa decir algún algún día. Como dijo Rilke en boca de Sister Mary Clarence: "If you wanna be somebody, if you wanna go somewhere, you better wake up and pay attention"

15.8.10

Hace mil que no escribo y debe ser que se que nadie me lee. por eso estoy por terminar una novela, aunque sea se que nadie esta leyendo mi novela mientras la escribo.

Para los que saben, mi vida es una montania rusa. Pero hoy en dia estoy feliz, muy feliz.

Brandon y yo nos mudamos a un depto hermoso, grande, luminoso, que se fue llenando de muebles que compramos de oferta, usados, pero que nos salieron re poco. Poco a poco nuestor depto se hizo hogar, hasta con un balcon en donde puedo sentarme a leer y a ver a las ardillas y a los conejos comer y saltar por el pasto.

Como todo paraiso, tiene el arbol del fruto prohibido: aparentemente el duenio no estaba pagando la hipoteca y el hogar se nos va al remate. Peren, puede que se portergue, pero en fin, puede que nos tengamos que ir.

A todo esto entre a trabajar a un banco, al principio estaba re feliz, luego cai al fallar en algunas cosas: me falto plata en mi caja varias veces y los flacos que laburan conmigo se ponen en putos. Pero ajhora todo volvio a la normalidad, por el momento, estoy trabajando muy bien. Y el laburo me da muchos beneficios. Despues de varias semanas de estar full time me pusieron part time, lo que me da las manianas para disfrutar del cafe y alguna que otra charla con memo. Luego voy en bici al trabajo que me queda a diez minutos.

Me anote en la facu para estudiar frances cuatro veces por semana.

Tengo un grupo de amigos muy copado que crece en calidad.

Creo que con eso estoy. En realidad, mi hermanita esta embarazada y mi tio por morir, pero eso lo cuento en detalle otro dia. Este es el post de las cosas buenas.

5.2.10

Día de lluvia.





Y el mar a lo lejos.

1.2.10

Mate en la playa



Acá van algunas fotos de mi actividad diaria. Hoy no corrí, hoy caminé pero en vez de sentarme a leer y tomar mate en la arena, me quedé en el pastito, unos metros antes de la playa. Los surfers van y vienen, la gente corre, camina, o pasea al perro.
Hoy vi surfers conquistar las olas a full y es un espectáculo genial.

Estaba justamente pensando que tengo que actualizar este blog, cuando leo el comentario de Talita. Aquí estoy de vuelta en L.A. Estrictamente hablando, no vivo mas en Los Angeles. Ahora estoy en el condado de Orange, el tan conocido OC. Vivo, por el momento, en Dana Point, a unas cuadras de la playa. Aún sin registro, pero con un solo auto, asi que el registro no cambiaría nada.

Como todavía no tengo trabajo, mis días son poco activos. Uno, porque como dije no tengo auto para ir de acá para allá como me gustaría y dos, los colectivos son muy malos, pasan a diferentes horas con paradas en la loma del quinoto, en fin, también me da vagancia tomar dos colectivos por una hora para llegar a un lugar al cual tomaría 15 minutos en auto.


Todas las mañanas me levanto y le hago el desayuno a mi esposo, quien trabaja como diez horas por día. Cuando se va, o vuelvo a la cama o me voy a correr a la playa.


Me encanta ir a la playa! Y voy a aprovecharlo mientras viva acá porque después, quizá en un mes, nos mudemos a la ciudad de Irvine, que es muy linda pero mas “city like” no es ciudad playera.


Voy a la playa a veces a las 11 de la matina y me sorprende ver a mucha gente o surfeando o caminando o corriendo. Es increíble esta vida de Orange County, yo me pregunto, que hace este hombre de cuarenta caminando a las 10 am? O estos veinteañeros surfeando a esta hora? Nadie trabaja en Orange county??


Es un paisaje hermoso ver las holas gigantes romper y personas que surfean a conquistarlas.

Les prometo una foto de los surfers.


El resto del día lo paso con mi suegra haciendo compras, o miro tele (ya se, matenme, pero estoy adicta). Tengo un cd con 1000 libros para leer y no logro la motivación! Ya va a llegar, ya va a llegar!


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