25.6.08

Nota al pedo sobre el café




Soy muy quisquillosa con el café. No me gusta cualquiera, y tampoco de cualquier manera. Si lo hago yo, compro el de Starbucks. No sé por qué pero debe ser ese olor y esa frescura que me marea por las mañanas. Había comprado alguna vez la marca Folgers pero le sentí un gusto muy mecánico, mezcla de óxido y metal.

Por las mañanas hago mi café –me iría a Starbucks pero tengo que cortar el presupuesto-, aunque hay algo que pasa a veces y es que el brebaje no me funciona. No me sale perfecto como alguna vez me salió. A veces me sale aguado, otras muy oscuro, otras la leche está muy fría y al tenerlo que poner en el microondas se pudre… A veces me sale riquísimo, pero no últimamente. Lo irónico es que en todos mis trabajos amaron mi manera de hacer café. Perdí el encanto.

Lo peor que me puede pasar en el ámbito cafeístico es cuando preparo el termo para llevarlo al trabajo y tomar algo ahí: odio el café asentado. El café se toma ni bien hecho – esta es re nota para Horacio jeje-. Por lo tanto tengo que tener una cafetera portátil o built in, como esos paraguas que se usan de sombrero. O alguien que me cuente historias graciosas mientras corro en el gimnasio –anote Horacio, dije gimnasio- porque me re aburro.

Pero el café, esa palabra… lo tengo al lado mío y casi ni no lo puedo ver de lo añejo que está.

Foto de mis primeros días en USA en el Starbucks que se encuentra adentro de Borders en el Shopping llamado The Grove.



2 comentarios:

Cecilia dijo...

Me gusta mucho el café. Me gusta el olorcito de los granos recién molidos. Me gusta el olor del vapor de un café listo para ser tomado. Me gustan los capuccinos que preparo en mi taza extra large.
El cafe es el compañero de esas largas noches en las cuales me tengo que quedar dibujando y tengo sueño pero no puedo dormir. Igual debo confesarlo, prefiero tomar mates, pero en esas noches en donde el sueño quiere vencerme no hay nada mejor que un cafecito.

(y no, no la meté del todo, gran parte de lo que fui aún vive en mi)


Besos!

Srita Doll dijo...

Hola!! Hace mucho que no te visitaba, y veo que remodelaste, te quedo muy bonito.
A mi también me encanta el cafe, pero definitivamente el de Starbucks no. Solo fui una vez, pedimos dos cafes distintos, se nos hicieron caros (y eso es lo de menos cuando es un cafe rico) y sabian a agua... guacala!!!!

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