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31.7.08

El café-arte


Esto es arte, cuando hacen un cisne con la espuma de un latte. Pueden creerlo!? Esto sí es tomarse un latte con placer. Ayer en el Urth Café de Beverly Hills me deleité con semejante pieza de arte. Mientras pagaba le pregunté al cajero, mirando las fotos de los diseños en espuma –nueva frase, for sure- si realmente hacían eso o era una especie de photoshop. Y acá lo tienen, no lo pude dejar pasar y tuve que postearlo. Estaba entre ésto o la foto de una ardilla que encontré en la calle, pero saben mi adicción por el café. Bueno, ahora puedo decir orgullosa que no es una adicción sino una aficción!

También me pedí un brownie, un big fat brownie que se derretía en mi boca junto con la culpa. Culpa no sentí de muchas cosas que hablé con mi amiga (?) Julie. Todo se sintió muy raro. De pronto casi me muero cuando me dijo que no tenía ni la más mínima empatía por mi y mi falta de licensia de conducir y me comparó con una persona que recurre al welfare porque no quiere trabajar (WTF??). O sea ya se que me tengo que poner media pila para sacarla y todo, pero tampoco como si la mina me llevara de aquí para allá. Querida, tanto insististe en que te diera tiempo y que toda la bola por la que te enojaste hace seis meses, mínimo no me eches en cara si me tenes que dar un ride de 5 cuadras a la noche. Ta’ parió. Los Angeles te convierte en una bitch. Y encima, después de todo, nos despedíamos en el auto y volvió a sacar el tema por el cual se había enojado conmigo. Oh, cambié planes dos veces en una misma semana hace 6 pinches meses nena!! Move on!
Miren quien habla, esta mañana mi roommate fue extremadamente desconsiderada cuando se despertó y se vistió mientras yo intentaba dormir a pesar de sus portazos que iban y venían y les digo: payback’s a bitch, y la venganza se viene dolorosa y sutil.
Les tengo que explicar: en general yo no me vengo, yo hablo las cosas, las intento solucionar y todo. Pero esta minita ya me viene rompiendo los huevos. Primero que nada, antes de mudarse, en la entrevista le dijimos que yo tengo sueño liviano y que tiene que ser respetuosa. Segundo, un día que le dije que por favor tratara de hacer silencio porque yo me despertaba a x hora después que ella, se vengó hacienda un ruido tremendo a la horas que yo le había dicho; lo confesó y me pidió perdón. Tercero, me pidió mas de una vez si me podia ir a dormir a lo de mi novio para poder dormir ella con el suyo todo el fin de semana y yo como una santa sacrifiqué mi cama y el aire acondicionado por el sexo prematrimonial. Lo mínimo que puede hacer esta mina es respetar mi sueño no? Y bueno, parece que van a tener que irse a un hotelcito la próxima vez que quieran sarasa porque yo no me pienso ir.

Que post largo y catártico me fui de tema. Phew. Me saqué penas de encima.

Qué dicen ustedes, estoy actuando bien?

25.6.08

Nota al pedo sobre el café




Soy muy quisquillosa con el café. No me gusta cualquiera, y tampoco de cualquier manera. Si lo hago yo, compro el de Starbucks. No sé por qué pero debe ser ese olor y esa frescura que me marea por las mañanas. Había comprado alguna vez la marca Folgers pero le sentí un gusto muy mecánico, mezcla de óxido y metal.

Por las mañanas hago mi café –me iría a Starbucks pero tengo que cortar el presupuesto-, aunque hay algo que pasa a veces y es que el brebaje no me funciona. No me sale perfecto como alguna vez me salió. A veces me sale aguado, otras muy oscuro, otras la leche está muy fría y al tenerlo que poner en el microondas se pudre… A veces me sale riquísimo, pero no últimamente. Lo irónico es que en todos mis trabajos amaron mi manera de hacer café. Perdí el encanto.

Lo peor que me puede pasar en el ámbito cafeístico es cuando preparo el termo para llevarlo al trabajo y tomar algo ahí: odio el café asentado. El café se toma ni bien hecho – esta es re nota para Horacio jeje-. Por lo tanto tengo que tener una cafetera portátil o built in, como esos paraguas que se usan de sombrero. O alguien que me cuente historias graciosas mientras corro en el gimnasio –anote Horacio, dije gimnasio- porque me re aburro.

Pero el café, esa palabra… lo tengo al lado mío y casi ni no lo puedo ver de lo añejo que está.

Foto de mis primeros días en USA en el Starbucks que se encuentra adentro de Borders en el Shopping llamado The Grove.



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